El papel del sistema inmunitario es proteger el cuerpo. Sin embargo, con las enfermedades autoinmunitarias, algunas células inmunitarias producen anticuerpos que atacan los tejidos del propio cuerpo. Esto puede causar inflamación en muchas partes del cuerpo, lo que provoca una amplia variedad de posibles síntomas.
Hay más de 100 enfermedades autoinmunitarias. Los tratamientos actuales pueden ayudar a controlar los síntomas, pero las personas siguen experimentando exacerbaciones, periodos en los que los síntomas empeoran drásticamente o surgen nuevos síntomas. Los tratamientos como la terapia celular que funcionan de forma diferente en el cuerpo en cuanto a la forma en que se dirigen a las enfermedades autoinmunitarias podrían ralentizar o detener la progresión de la enfermedad. Las quatro enfermedades autoinmunitarias que se investigan como parte de este estudio son: esclerosis sistémica (ES o esclerodermia), miopatía inflamatoria idiopática (MII o miositis), vasculitis asociada a ANCA (AAV o poliangitis) y la artritis reumatoide (AR).
La ES, también conocida como esclerodermia, es una enfermedad autoinmunitaria crónica que afecta a los tejidos conectivos de todo el cuerpo, lo que provoca el engrosamiento y endurecimiento de la piel y los órganos internos. Los subtipos incluyen la ES cutánea limitada y la ES cutánea difusa.
La MII, también conocida como miopatía inflamatoria idiopática se refiere a un subgrupo de afecciones de miositis caracterizadas por inflamación del tejido muscular debido a una respuesta autoinmunitaria en el cuerpo causada por factores externos desconocidos (es decir, idiopática). Los cinco tipos principales de MII son polimiositis, dermatomiositis, miositis por cuerpos de inclusión, miopatía necrosante inmunomediada y síndrome antisintetasa.
La AAV, también conocida como vasculitis asociada a ANCA, es una enfermedad autoinmunitaria grave en la que el propio sistema inmunitario del cuerpo ataca los vasos sanguíneos, lo que puede causar hemorragias nasales, tos con sangre o daño en los nervios o en los órganos vitales. Existen tres subtipos de AAV: granulomatosis con poliangitis, poliangitis microscópica y granulomatosis eosinofílica con poliangitis.
La AR, también conocida como artritis reumatoide, es una enfermedad autoinmunitaria crónica en la que el sistema inmunitario ataca el revestimiento de las articulaciones, lo que provoca dolor, hinchazón y rigidez, sobre todo en las manos, las muñecas y las rodillas. Con el tiempo, esta inflamación puede dañar el tejido articular y los huesos, lo que conduce a la pérdida de función y movilidad. La AR también puede afectar a otras partes del cuerpo, como el corazón, los pulmones y los ojos.
Referencias